Si bien es cierto conocemos algunos factores de riesgo que harían más propensos a los pacientes a tener cálculos en la vesícula como el ser mujer, el embarazo, la obesidad, la edad avanzada, historia familiar de cálculos, pérdida de peso brusca, niveles elevados de triglicéridos en la sangre, uso de esteroides contraceptivos o estrógenos post-menopáusicos, uso de nutrición parenteral o agentes hipolipemiantes; no es mucho ni efectivo lo que se puede recomendar en general a las personas para evitar las enfermedades de la vesícula.
La prevención básicamente está en evitar las complicaciones que puede ocasionar el no ser operado prontamente cuando el paciente con enfermedad vesicular tiene síntomas, o en evitar el cáncer cuando aún sin tener síntomas, los cálculos son grandes (2.5 cm), la pared de la vesícula está calcificada, o en caso de los pólipos, cuando éstos crecen en los controles o alcanzan tamaños de 5 a 10 mm.
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